Cómo es una sesión

Aun siendo que los principios de la Presencia Biodinámica ® están basados en las mismas leyes, cada terapeuta es único. Los estilos de tratamiento pueden ser tan variados como la firma. Aunque la intención de restaurar la continuidad fluida, el equilibrio y la libertad permanecen universales.

El paciente está tumbado en la camilla boca arriba (no es necesario quitarse la ropa), el terapeuta de pie o sentado al lado del paciente descansa suavemente las manos en distintas partes del cuerpo (se utiliza tan sólo apenas poca fuerza). El terapeuta apoya y permite que el tejido pueda desenroscarse y mostrar su inercia de movimiento.

Nos centramos en el movimiento inherente del cuerpo, ritmos, fluidos y tejidos. Estos nos mostrarán restricciones o inercias debidas a patrones tensionales por traumas físicos, medioambientales, nutricionales, emocionales o incluso desde el nacimiento.

El cuerpo constantemente está buscando el equilibrio por sí mismo, simplemente apoyamos el proceso natural. Esto es más que una relación participativa en la que constantemente las necesidades del paciente establecen la prioridad.

“El paciente es el médico y el profesor”
Dr. Rollin Becker

Esta es nuestra prioridad, escuchar y aprender, apoyar y permitir para que el estado óptimo de salud y equilibrio pueda ser.

“Permita que la función fisiológica de dentro manifieste su propia potencia infalible en vez de aplicar una fuerza ciega desde fuera.”
Dr. W.G.Sutherland

Seguimos la inercia, apoyamos la libertad respetando la sabiduría inherente dentro del sistema, podemos seguir algunos movimientos para facilitar el proceso, pero de todos modos la fuerza utilizada sigue siendo casi imperceptible. El proceso de transformación ocurre al escuchar la quietud dinámica.
En cada visita tratamos a la persona, tratar la zona de dolor o queja no es nuestro objetivo. Para ser eficaz debemos encontrar dónde está en realidad el “problema”. Muchas veces se encuentra a mucha distancia del sitio donde el paciente se queja.

Sabemos cuándo la sesión ha terminado porque los tejidos entran en una tranquilidad equilibrada. Hay un sentido de continuidad fluida, el cuerpo ha dejado de luchar, es congruente y resonante sin interferencias en el movimiento.

La sesión viene a durar entre 35 a 60 minutos. “Nuestro reloj son los tejidos”. R.Becker

Recuerde: cuando se ha tenido un problema durante años es poco probable que usted se recupere completamente con una o dos sesiones, a pesar que pueda encontrarse mucho mejor. Es importante tener expectativas realistas, cada persona es individual no hay dos que seamos iguales y que respondamos al mismo tratamiento ni de la misma manera.

El grado de respuesta puede depender de varios factores:

  • Desde cuánto tiempo está el problema o proceso
  • El grado de daño de los tejidos afectados
  • La vitalidad de cada individuo