Cuando la aceptación llega, corta la implicación, lo cual crea espacio.

No es la paz momentanea que sientes cuando consigues lo que querias, ni tampoco la paz por olvidar algo, es la paz que se da en el centro de la tormenta, en el ojo del huracán.

A tu alrededor esta el movimiento de la vida, y en el ojo de dicha la tormenta hay paz, hay quietud. La aceptación a la que me refiero es sinonimo de quietud, de paz.

Si nos damos cuenta de ello, ¡lo únicos que tenemos que hacer es aceptar!. Es tan simple. No es nada, ¿verdad?Quizá te hayas dado cuenta de que la aceptación es imposible. No la puedes conseguir por ti mismo. A pesar de tus mejores intenciones, de tu más concienzudo esfuerzo, la aceptación se desliza entre tus dedos. La aceptación viene, lo mismo que la no aceptación. Viene. La aceptación viene en cualquier momento, sin avisos, sin preparación, pero no puede ser fabricada. El reconocimiento de que no puede ser fabricada es en si mismo aceptación.

Ella puede surgir en cualquier momento y cortar la implicaciَn horizontal (la historia), y cortar la implicación es paz. Ahora bien, de nada sirve la comprensión de que todo es Presencia Biodinamica, de que lo que está ocurriendo no podría ser de otro modo. Esto no quiere decir que no vaya a cambiar al momento siguiente, pero en este instante no podría ser de de otro modo. Y el reconocimiento de esto es aceptación. El reconocimiento de que esto es.

No tiene nada que ver con la aprobación. No estoy diciendo que tenga que gustarte. Podrías aceptar algo que sea absolutamente horrible, trajico, doloroso. Y en medio del dolor y la tragedia, hay paz. Y la paz está en la aceptación y el reconocimiento de lo que es, en este momento.

Amor
Carles

 

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