Darse cuenta.

La toma de conciencia marca el inicio de la madurez. En ese momento, cuando la situación me molesta, sé, siento que lo que me molesta es mi reacción a la situación. Es el primer acto de humildad. Me doy cuenta que la situación, no es la causante de mi molestia. Mi cuerpo, mi mente, son tan extraños para mí como los de mi vecino. Entonces, que me moleste mi vecino o mis pensamientos viene a ser exactamente lo mismo. ¿Qué es mejor mudarme o hacerle frente ? No tengo elección. A veces mis pensamientos son tan fuertes que tengo que mudarme o me hago budista. Las dos cosas son huir. 

Por supuesto, todos tenemos nuestro umbral de aguante. Pero, si soy consciente de que estoy huyendo, estoy tocando la madurez. 

Amor 

Carles