El instante

Lo que impide ver la belleza en cada instante es nuestra historia de vida no digerida, nuestras expectativas, nuestra esperanza, nuestro dinamismo. Sólo hay belleza. Todas las situaciones que se presentan son más que extraordinarias. En la vida, lo que hay es fascinante porque únicamente existe en el instante; en el instante siguiente habrá otra cosa.
Es como una amistad. Se vive en el instante. Un instante después, el amigo con el cual tenemos tanta intimidad va a desaparecer. ¿Puedes hacer otra cosa que entregarte a la amistad del instante? Cuando has vivido ya unos años, has tenido algunos amigos que han abandonado este mundo, ya no puedo esperar sea lo que sea del amor, de la amistad. Cuando estoy con alguien, estoy totalmente ahí. Es siempre el último instante; es siempre el primer instante.
La belleza únicamente se saborea cuando tienes el sentido de instantaneidad. La belleza jamás se sitúa en al mañana. Si no la vivo ahora, no lo haré mañana. Solamente existe el instante. Esta nube que miro  es la última que miro. Lo hago como si fuera a perderla de vista al instante siguiente. Es la única forma de mirar. La única forma de vivir. Si no, vivimos en la memoria, solo estamos en el miedo.
Cada vez que me doy cuanta de la ilusión de esperar ser feliz mañana, sigo negando lo esencial. Mientras piense que la una situación cualquiera podrá aportarme algo, estaré en la negación, y entonces siempre habrá drama, decepción.
El instante es como una burbuja de felicidad que rechazamos constantemente. Decimos: ¨ No, no es el momento, voy a ser feliz mañana, cuando encuentre un trabajo, cuando me haya divorciado, cuando me case, más rico, más sabio, medite más, este menos agitado…!Mañana¡ Mañana no existe, sólo existe el instante.  
Amor
Carles 

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