Enseñando a escuchar a los pájaros

La quietud es inalcanzable. Ella está constantemente aquí, pero la buscas ante ti, en una percepción, en lo que vas a hacer, en lugar de vivir percibiendo la tristeza, dolor, emoción o gozo que esta aquí ahora.
Sentir simplemente lo que es, el instante sin más. La finalidad no es deshacerse de nada, incomodidad, dolor, emoción,…, (lo cual es además una ocupación inútil) sino familiarizarse con el hecho de Escuchar.
En este momento puedes escuchar a los pájaros… Bien, escucha tus emociones de la misma manera. No tienes ningún vínculo con los pájaros, ello te permite escucharlos libremente sin que haya parloteo mental. Cuando escuchas así llega la quietud, el vacío. No son los pájaros los que te aquietan sino el hecho de escuchar. Familiarizarte con la escucha de tu terreno corporal, sin intención, como si escucharas un pájaro. Es lo que aprendemos aquí.
Constatarás que todo lo que aparece sensorialmente emerge de la quietud del vacío, el cual no está delante de ti, es quien eres de verdad, la pantalla que permite que todos los ruidos, todas las emociones, tu historia aparezca. Sentir es la práctica, sentir en el único lugar en que puedes sentir, el cuerpo.
Amor
Carles