LOS CIRCULOS DE PRESENCIA BIODINÁMICA®

Son una realidad que estamos experimentando no son, desde luego, un concepto. No ganamos nade si los tratamos de describir en palabras. Al contrario, pierden. Al tratarlo de encerrar en la estrechez de un concepto, lo empobrecemos, lo cosificamos y lo sacamos de ¨lo que es¨, ese latido de vida que somos, momento a momento. Al querer describirla, la hacemos un objeto, pero eso no es la presencia biodinámica. En presencia biodinámica, la dualidad sujeto objeto (observador-observado) llega a desaparecer. Lo único que existe es la experiencia, sin un sujeto que la viva ( el sujeto lo introducimos después, cuando intentamos narrar la experiencia ) En el momento que se produce, sólo hay experiencia. El sujeto ha quedado perdido en la experiencia, sin separación de ella, no hay otro. La P.B es pues, impersonal. Algo es presenciado. En ese momento de P.B, el sujeto, el observador, el yo ha desaparecido. no es ¨yo observo ¨, sino ¨ hay observación ¨, ¨ la observación tiene lugar ¨. La P.B no es sólo impersonal. También es atemporal. Cuando vivimos en el instante, nos hemos salido del tiempo. El presente siempre es el mismo; solo el movimiento de la vida esta cambiando. Pero el presente es vacío, y como tal, permanece. Siempre estamos en él, en esa suerte de eternidad desde la que contemplamos el movimiento de la vida. Esta atemporalidad consustancial a la presencia entraña también la runtura radical con la consciencia egoica, que es caracteriza por encontrarse presa en el tiempo, siempre enredado en él. ¡El ego espera tanto del futuro!. Sin embargo en P.B, el presente es aceptado y apreciado en todo su valor, siendo el de la totalidad misma, libre de compromisos personales. El experimentar la Presencia Biodinámica nos pone en contacto con el núcleo de lo que somos y es común a todos, llamemos le vacío, ser, amor, o cualquier etiqueta. Y todo esto, por supuesto, no es más que un intento de transmitir con palabras algo casi imposible de comunicar. Amor Carles