UNA PUERTA


Surge una sensación, algo está ocurriendo, una vibración aparece. La mente afronta este hecho nombrándolo,- miedo, ira, angustia, placer…-con una opinión, con un juicio, un deseo o un rechazo, todo ello son cosas muertas, no tienen ningún valor, solo son recuerdos que están actuando sobre los hechos con la memoria que es pasado. Y el hecho es acallado, y la mente proyecta el futuro, toda la carga que le etiqueta conlleva y dejamos de sentir.
Sin embargo, si solo observamos el hecho sin valoración, sin juicio, sin condena, aceptación o identificación. Entonces descubrirás que el hecho tiende a disolverse puesto que ha sido escuchado plenamente. El sentir es el que tiene fuerza vital, no la etiqueta que colocamos que siempre son cosas muertas.
Amor
carles